Soy de esas niñas que desde chicas siempre soñó con ser modelo y miss. Siempre me decía a mi misma, yo voy a ser la primera panameña en ser Miss Universo. Era muy tímida y me daba pena que mis sueños no eran como los de otros niños así que cuando me preguntaban siempre decía que no sabía. Cuando las cosas son para uno, ni aunque te quites. Fui creciendo y empecé a modelar, casi sin querer, amaba cada minuto de estar en una pasarela y hacer fotos. Aceleramos el tiempo….estoy acabando mi primer año de universidad en Estados Unidos y me llaman que si quería participar en Miss Panamá, yo dije, que no sabía por que estaba por entrar en finales, lo vería cuando llegara a Panamá. Bueno, llegué y hablando con mis papas, ellos no estaban de acuerdo pero que al final lo que yo decidiera, ellos me apoyarían. En ese momento, tenía fe como cualquier católico nada del otro mundo.

Decidí hacer el casting y quedé entre las finalistas. Era la menor del grupo y una de las mas gorditas pero mi papá me decía “play possum” o en buen panameño “navega con bandera de pendeja hasta la meta” y sin querer así fue, creo que nunca me vieron como competencia y la verdad es que poco me importó eso.

Un día, cuando Oxana Fedorova aún era Miss Universo, había un evento en el que nosotras participaríamos con ella. Para mi ese evento lo era todo, en mi cabeza, la organización de Miss Universe tenía que ver que yo tenía todo para ser la próxima Miss Universo (aunque faltaba para el Miss Panamá hahaha loqueras mias). Ese día le pedí al maquillista un tipo de maquillaje con ciertos colores y me dice que no había problema y confié. Cuando me dice que terminó de maquillarme le digo, pero te falta el rimmel, el blush, labial. A todo esto yo aun no me veía. Cuando camino al baño a verme veo que estaba maquillada toda chorreada y de turquesa. Quitarse eso fue casi imposible, pero Dios sabía lo que hacía y me puso a Roberto Bonner que me arregló en segundos ese desastre. Terminé la noche satisfecha a pesar de todas las trabas. Cuando llegué a mi casa, no sabía rezar ni como se leía una Biblia pero la abracé y le dije a Dios que no podía creer el odio y las personas mal intencionadas.

Al día siguiente, era el mes de junio, hablé con tío Carli, papa de mi novio en ese momento y le dije que lo que me había pasado, que necesitaba orar. Ese día fui a su casa y en total paz y tranquilidad con él y tía Gloria, abrí mi corazón y le di la bienvenida a Jesús en mi vida. Desde ese momento todo cambió. La noche de la final yo sólo oía canciones de devoción, estaba demasiado tranquila, algo que nunca había experimentado a ese nivel. Cada ves que salía al publico yo sólo oía silencio, no aplausos, NADA, comprenderán que por mi cabeza pasaba, bueno no gané y ya está, así tenía que ser. Antes de salir siempre oraba y decía Señor esta salida es para ti y le daba. Esa noche me coroné Miss Panamá 2002 para Miss Universo 2003.

Con el pasar de los meses a Justine le dieron la corona y ella se volvió la primera Miss Universo panameña, no podía estar más orgullosa de ella. Yo no gané la corona universal pero gané la mejor corona de todas, ser aceptada por Jesús tal y como soy. Mi vida cambió para mejor, los problemas siguen ahí pero la diferencia está en como los manejo. Si no tuviera a Dios vivito dentro mío no fuera capaz de manejar la mitad de las cosas que se me presentan. Amo orar todas las mañanas, sin eso no puedo arrancar mi día, disfruto ir a la iglesia, me llena, me hace feliz.

Con esto quiero dejarles que el concurso no sólo me dejó siendo una mujer, segura, enfocada si no que me abrió las puertas de Jesús y eso vale más que cualquier corona.

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I am one of those girls that always dreamt of being a model or Miss Panama. I always told myself, I will be the first panamanian Miss Universe. I was very shy and was embarrassed that my dreams were not the same as the other kids, so when people asked me what I wanted to be when I grew up, I would just say, I don’t know. What is true is that what is meant to be yours will be yours no matter what. I grew up and started modelling, almost by accident, I loved every minute of it, being on photoshoots, catwalk. Fast forward…ending my first year in college and I get a call if I wanted to go to a casting for Miss Panama. At the time I told them that I didn’t know because I was entering finals, so I would let them know when I got home. When I got home, my parents were not thrilled with the idea but in the end told me that whatever I decided, they would support me. At the time I was just a regular catholic.

I decided to do the casting and made it to the group of finalists. I was the youngest of the group and one of the chubiest but my dad always told me to play possum and quietly reach my goal. I think in the end they never saw me as competition and it didn’t bother me one bit.

There was an event during the competition that Oxana Fedorova, still Miss Universe, had come. In my head I had to be perfect and look perfect because I needed the Miss Universe Organization to see that I was capable of not only being Miss Panama but the next Miss Universe. That day I asked the makeup artist to do my makeup with certain colors and in a specific way, he said no problem, so I trusted him. When he told me he was done with my makeup I told him he hadn’t put any mascara, blush or gloss, I still hadn’t seen my face. When I go to the bathroom and see my makeup, it was bright turquoise and almost impossible to fix, but God had his angel in disguise, Roberto Bonner, who fixed the mess in a quick second. I finished the night happy after all the emotional moments but when I got home I just wanted to pray and understand why people were so mean, I didn’t know how to pray so I grabbed my Bible and just hugged it.

The following day, month of June, I called Carli, father to my then boyfriend and told him what had happened to me the day before and that I needed to pray. That day I went to his house and in total peace and quiet I talked to him and his wife and decided to open my heart to Jesus. From that moment on, everything changed.

Finals night came and I would just listen to songs of worship, I was too calm to the point that I thought it wasn’t normal. Every time I would go on stage I would say a prayer and say to Jesus, this one is for you, but when I would walk out all I would hear was silence, no applause, nothing, so I thought, ok, I lost, no problem this is how it was supposed to end.That night I became Miss Panama 2002 for Miss Universe 2003.

As the months went by, Justine became Miss Universe and she became the first Miss Universe from Panama and I could not be more proud. I did not win the universal crown but I won the best crown, accepting Jesus as my savior and He accepting me just as I am, faults and all. My life changed for the better, the problems still keep coming but the way I face them are completely different. If I didn’t have God so alive in me I don’t think I would be able to do and handle things the same way. I love praying every morning, without that my day is not complete, I enjoy going to church, makes me happy.

What I want to leave you with is that by being Miss Panama I became a woman sure of herself, focused and most importantly, it opened the doors to Jesus and that is worth more than any crown.

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3 comments

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wow! ❤️

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Que Dios te siga bendiciendo!!!! Con humildad y como dices con Dios todo se puede. Felicidades

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Stef, Es intersante escuchar tu experiencia de adrentro hacia afuera y no como muchos asumen, como dijistes cuando uno cree en Dios no hay nada ni nadie contra uno. I came across your IG by suggestion from IG and somehow I ended up here because of your Ibiza posting, I am going to Europe in 2 weeks and Ibiza is on my list to visit. Back to work. Keep up the good work, I am glad your posting was something different than the usual post I’ve read about girls in beauty pageants. Saludos de tu paisano desde Washington, DC.

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