Recientemente hice un post en Instagram donde hablaba sobre mi trayecto para llegar donde estoy hoy día, física y mentalmente. Les pregunté si estarían interesados en mi trayecto y me dijeron que sí, así que, aquí está en detalle.

Creciendo nunca le metí mente si era flaca, rellena o gorda, yo era yo y punto. Mis papás nunca me hicieron estar consciente de como me veía, sí sabía que era muy alta por que todas las niñas de mi clase se aseguraban que lo supiera pero mis compañeros hombres, en su mayoría eran muy especiales conmigo así que realmente, aunque dolía no me afectaba tanto. De pre adolescente mi profesora de gimnasia siempre me comentaba como yo era rellena y flaca, recuerdo que me afectaba pero nada que me hiciera enfocarme en mi peso, sólo no me sentía tan linda como las otras niñas.

En mi adolescencia me estiré aún más y quedé super más delgada, me doy cuenta hoy día viendo fotos. Empecé a modelar y realmente lo disfrutada, trabajar después de clases en cosas que realmente me llenaban, amaba y además haciendo mi propio dinero. Entré en una competencia de modelos el verano antes de empezar mi último año escolar y aunque me estaba cuidando lo que comía, no tenía un concepto real de lo que significaba entrenar y comer sano. Hice este concurso y cuando regresé a la escuela no se me olvida mi profesor de inglés decirme que parecía como si me hubiese dado VIH, me sentí triste en el momento por que la realidad del peso que había perdido no fue por comer sano y hacer ejercicio, fue por que me dio mononucleosis con amigdalitis y no pude comer nada por una semana, solo jugos. Me era muy doloroso tragar.

Después de graduarme de la escuela me fui a Italia y luego a la universidad donde me gané buenas libras. Como he dicho, no le metía mucha mente pero fui conociendo chicas que cada dos palabras era sobre el peso y eso me hizo a mi muy consciente de mi peso y como me veía. Unos meses después entré en Miss Panamá y obvio la lucha para bajar el peso y tonificarme. Trabajé muy duro y perdí todo lo que tenía que perder para verme como debía.

Al terminar Miss Universo y esa etapa de mi vida me di cuenta lo obsesionada que estaba con como me veía. En lugar de comer balanceado y entrenar, comía de todo y a veces me tomaba laxantes. No todo el tiempo por que me hacía sentir enferma así que eso no duró mucho. En ese momento sentía una responsabilidad enorme de que como, una ex Miss Panamá iba a estar gorda. Para este punto estaba tan consciente de mi físico que era drenante.

Terminé la universidad y volví a mi vida normal de trabajar y simplemente disfrutar. Luché durante mis 20s con que comer para que me hiciera sentir y ver de cierta manera. Incluso tenía miedo de tener hijos por que no sabía como iba a quedar, muy vanidoso de mi parte pero bueno, es mi realidad.

Finalmente ya en mis 30s, casada y a punto de tener a mi hijo. Ese embarazo lo trabajé con una nutricionista que me ayudó con mi relación con la comida. Lo hice por que tenía miedo de aumentar una cantidad de peso que después no iba a poder bajar. Lo que encontré fue una persona que me entendió y me ayudó durante estos meses. También encontré un entrenamiento que amaba, Tae Beat, por que en el momento no me dejaban correr. Apenas terminé mi embarazo, decidí sacar una certificación de health coach y quedé en shock! Principalmente había decidido tomar este curso por que mis seguidores me hacían preguntas sobre salud pero al final me ayudó tanto a mi y cual es el propósito de la comida, lo que hace en mi cuerpo y como me pone más fuerte.

Empecé a correr más rápido, decidí que quería mejorar mi tiempo, ser mejor. Estos pequeños cambios, cambios de pensamiento, lo que comía, hizo toda la diferencia. Antes, cuando me sentía triste me comía el paquete completo de galletas, ahora me como las galletas sólo que no el empaque completo. Entiendo que quiero comer sano por que me ayuda a correr mejor, tener más energía y en general mi cuerpo se siente mas fuerte.

Muchos años después no sigo una dieta, sigo un estilo de vida que me funciona a mi. No sigo modas por que no se aplican a mi estilo de vida, no son sostenibles. Disfruto mi buen vino. Estoy mas fit, fuerte, ágil a mis casi 38años que lo que jamás fui en mis 20s. Incluso peso mucho menos por los pequeños ajustes de alimentar mi cuerpo no castigarlo. Me encanta comer sano y no sentirme culpable, correr por placer no por que tengo que quemar las calorías que comí.

Todos tenemos nuestro proceso, todos los cuerpos son bellos y sobre todo, reales. El delgado, con curvas, rellenito, todos somos hermosos. Respeta el proceso, se paciente, no juzgues y no te compares con mas nadie sólo contigo.

Espero mi historia les ayude en su proceso, aquí estamos para apoyarnos todos.

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